La firma hace el poder



Por Paulina Chávez Menéndez.


“No importa quién eres, sino cómo te vendes.”


Algo que todos debemos entender es que el poder no te lo da nadie, tú lo tomas. Los grandes líderes en la historia han sido conscientes de este hecho, lo reflejan en su vida y las increíbles cosas que han logrado. El poder -la autoridad que emana- les ha otorgado las cosas que desean y eso es algo que las grandes compañías han aprendido a imitar. Los grandes diseñadores y casas de moda han sabido llevar sus diseños y su esencia más allá, dándole un nuevo giro al poder que una firma le da a un vestido, unos zapatos o una bolsa; la firma lo es todo.


En el globalizado y siempre creciente mundo de la moda, el puro diseño de las prendas no es capaz de diferenciar una marca de otra, una prenda de diseñador con una de una marca low-cost, ya que los derechos de autor en el mundo del diseño de modas no existe. Es muy difícil implementar este tipo de reglas en el diseño, pues ¿cómo patentas el diseño de un vestido, de una manga o inclusive, un color? Es algo impensable, y haría que la misma creatividad se vea limitada por las vías legales y el costo monetario de pedir los derechos para expresarse como diseñador. Es por ello, que la forma para hacer un diseño conocido como único, es a través de la esencia de la marca, de su poder en el mundo de la moda.


Los monogramas son una forma en que los diseñadores y casas de moda protegen sus diseños, ya que con el hecho de colocar las iniciales, con el logotipo y tipografía características de la marca, distinguen sus diseños de otros imitadores. De este modo, la gente que compra un diseño original de una marca de lujo como Chanel o Louis Vuitton, se diferencia del resto y esto da una sensación de poder a aquellos que lo posean, con la idea que portan una pieza única y exclusiva, objeto de deseo que le aporta aún más poder a la firma de moda.


A pesar del paso del tiempo, las marcas deben mantenerse fieles a su estilo. Con la innovación, la creación de nuevos textiles o materiales para la industria, el rápido flujo de información, es complicado para las casas de moda, estar al tanto de esta modernización, sin perder la esencia, que es la razón por la que sus clientes se mantienen fieles a ellos. Por ello, una manera para seguir modernizándose, sin perder la esencia, y al mismo tiempo, evitar el plagio de los diseños, es utilizar ciertos materiales, crear un estampado una textura característica, e irla modificando con el tiempo, cambiar los colores, efectos, formas, para así seguir a la vanguardia sin perder la esencia, y el sello particular. 


Cierto color, cierta silueta, cierto estampado, cierta textura, pueden ser el sello distintivo de una marca. Un concepto, una palabra, un logotipo, le dan la identidad a una casa de moda. Todos estos elementos, le dan poder a una marca, eso que hace que las personas deseen poseer una prenda, una bolsa, unos zapatos de su nueva colección y que al mismo tiempo, les haga sentir poder a ellos mismos. La firma de un diseñador o una casa de moda otorgan el poder a los diseños, que sin ella, serían uno más. El nombre del creador de las prendas que compramos, son los que le otorgan la autoridad para dictaminar qué es lo que puede estar dentro o fuera. ¿Compraríamos una bolsa de 50,000 pesos sino fuera de Chanel? La verdad, no lo creo, y ese es el poder que las marcas poseen sobre un diseño; el verdadero poder reside donde nosotros creemos que se encuentre, o que nos hagan creer.